Los estímulos visuales que percibimos del exterior son captados por los fotorreceptores de la retina. Posteriormente las imágenes formadas por dichas células fotosensibles viajan a través del quiasma óptico hasta los diferentes niveles de procesamiento visual del cerebro. No obstante, el proceso que permite que visualicemos e interpretemos las imágenes que observamos en el campo de visión no es simple, sino que el sistema visual humano es altamente sofisticado. Precisamente, aunque normalmente se analiza en consulta oftalmológica la agudeza visual, el mejor indicador que proporciona información sobre el sistema visual es la sensibilidad al contraste, contribuyendo también en el diagnóstico de determinadas patologías oculares. Actualmente además de existir diferentes tests que miden la sensibilidad al contraste, se ha desarrollado un software clínico que mejora dicho parámetro mediante la realización de ejercicios oculares tanto en consulta como en casa, tratamiento conocido como terapia de neuroadaptación visual. Precisamente, la Clínica Oftalmológica Dres. Ortuño de Orihuela es el único centro en la provincia de Alicante que incorpora la terapia de neuroadaptación visual para mejorar la calidad visual de sus pacientes.

¿Qué pacientes son candidatos a la terapia de neuroadaptación visual?

La terapia de neuroadaptación visual es un tratamiento no invasivo basado en el concepto de aprendizaje perceptual que permite mejorar la calidad de visión cuando la realización de una intervención quirúrgica no es recomendable. Principalmente la terapia de neuroadaptación visual es aconsejable en pacientes con baja visión, ambliopía, presbicia, baja miopía, como aquellos intervenidos de cirugía de cataratas mediante lentes intraoculares (monofocales, multifocales…) o cirugía refractiva corneal (LASIK, PRK, SMILE…). Precisamente, como es conocido la cirugía refractiva corneal mediante LASIK es una de las intervenciones que más se realizan a nivel mundial para corregir la miopía, hipermetropía y el astigmatismo. No obstante, en algunas ocasiones a pesar de que se ha avanzado considerablemente en la mejora de la tecnología del procedimiento, la calidad visual obtenida postoperatoriamente no es la esperada. Precisamente en dichos pacientes no satisfechos con la cirugía refractiva corneal la terapia de neuroadaptación visual puede mejorar su calidad visual sin necesidad de recurrir a otra intervención quirúrgica. Concretamente, se ha demostrado científicamente que la terapia de neuroadaptación visual permite mejorar el procesamiento visual a nivel cortical, la sensibilidad al contraste en todas las frecuencias como la agudeza visual. Así mismo, en pacientes con ambliopía además de las mejoras descritas mejora la estereopsis, o también conocida como visión en profundidad.

¿Cuáles son las indicaciones y el protocolo clínico de la terapia de neuroadaptación visual?

La mejora de las conexiones neurales a nivel cortical mediante la terapia de neuroadaptación visual está especialmente indicada en pacientes con sensibilidad al contraste baja, edades superiores a 9 años, bajo defecto refractivo o agudezas visuales comprendidas entre 20/30 y 20/200. Así mismo existen una serie de criterios de exclusión en los cuales no podrá realizarse la terapia de neuroadaptación visual, como en pacientes con diabetes que no se regulan correctamente los niveles de glucosa en sangre, en pacientes con epilepsia, embarazadas, con migrañas crónicas, diplopía, entre otras condiciones o patologías. A pesar de las indicaciones y exclusiones generales, es recomendable realizar una revisión visual completa para comprobar si el paciente es apto para la realización de la terapia. No obstante, aunque las anteriores son principalmente las indicaciones de tratamiento generales, tanto las mismas como el protocolo clínico varían en función del motivo que requiera la mejora de la calidad visual. Así por ejemplo, aunque la duración de cada una de las sesiones de entrenamiento tiene un promedio de tiempo aproximado de 20-30 minutos, las sesiones de entrenamiento difieren en función del protocolo clínico. Concretamente:

  • En pacientes con presbicia, baja miopía, intervenidos de cirugía refractiva corneal o de cataratas es recomendable la realización de 30 sesiones de entrenamiento.
  • En pacientes con ambliopía se recomienda la realización de 40 sesiones.
  • En pacientes con baja visión se recomiendan entre 40 y 50 sesiones de entrenamiento.

Desde la Clínica Oftalmológica Dres. Ortuño recomendamos la realización de una revisión oftalmológica en aquellos pacientes con baja miopía, ambliopía, baja visión, presbicia, intervenidos de cirugía de cataratas o cirugía refractiva que necesiten mejorar su visión sin necesidad de recurrir a intervenciones quirúrgicas mediante la realización de ejercicios en casa con un ordenador.

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