La exposición a la radiación ultravioleta cuando no se utilizan gafas de sol homologadas adquiridas en establecimientos ópticos sanitarios puede producir diferentes patologías en la conjuntiva, como el pterigium o la pinguécula. Precisamente, la pinguécula es un tumor benigno de color amarillo-marrón que se manifiesta como consecuencia de la degeneración de las fibras de la conjuntiva. Debido a la elevación del tejido conjuntival que induce, la lágrima no se distribuirá correctamente, por lo que muchos pacientes manifiestan signos y síntomas relacionados con la sequedad ocular. Normalmente la pinguécula se localiza en el lado nasal cerca de la nariz, aunque en ocasiones puede manifestarse bilateralmente en ambos ojos. Sin embargo, a diferencia del pterigium el cuál se produce como consecuencia de un crecimiento anormal de la conjuntiva pudiendo invadir la córnea debido a su progresión, la pinguécula raramente afecta a la visión central. Sin embargo, si se incrementara su tamaño e invadiera la córnea podría producir astigmatismo, además de los típicos síntomas relacionados de sequedad ocular. Precisamente, para evitar las molestias que produce el desarrollo de la pinguécula es necesario conocer cómo prevenir su aparición.

¿Cómo se puede prevenir el desarrollo de la pinguécula?

Se ha descrito que diferentes factores influyen en el desarrollo de la pinguécula como el género masculino, la edad o las fuentes de calor entre otras, aunque el principal factor de riesgo asociado con su presencia es la sobreexposición a la radiación ultravioleta. Precisamente, la pinguécula es una patología conjuntival que se manifiesta con elevada frecuencia en el mediterráneo debido a que la arena o el propio mar reflejan en mayor medida la radiación ultravioleta. Para evitar que se desarrolle la pinguécula es necesario utilizar gafas de sol homologadas con filtro a la radiación ultravioleta. Para asegurar que las gafas de sol filtran correctamente la radiación como así mismo cumplen con la normativa europea es necesario adquirirlas siempre en establecimientos sanitarios homologados. Sin embargo, además de la protección con gafas de sol, es conveniente utilizar un gorro o sombrero para reducir la exposición solar, utilizar cremas de protección solar con factor elevado, como así mismo evitar en la medida de lo posible las horas de mayor exposición solar.

¿Cómo se diagnostica y cuál es el tratamiento de la pinguécula?

Ante cualquier manifestación o sospecha de alteraciones en la conjuntiva producidas por sobreexposición a la radiación ultravioleta en lugares marítimos o incluso de alta montaña es necesario realizar un examen oftalmológico. Concretamente para evitar la progresión de patologías conjuntivales por exposición a la radiación solar, desde la Clínica Oftalmológica Dres Ortuño recomendamos en aquellos pacientes más expuestos a la radiación ultravioleta realizar revisiones periódicas para evaluar el estado de la conjuntiva. En la exploración realizada en consulta oftalmológica debido a que la pinguécula es una patología conjuntival será necesaria la evaluación mediante la lámpara de hendidura. A pesar de que la lámpara de hendidura es el principal dispositivo que se utiliza para confirmar el diagnóstico, en algunas ocasiones para facilitar el estudio de la pinguécula puede ser de utilidad el Tomógrafo de Coherencia Óptica (OCT) de segmento anterior.

Realizada la valoración oftalmológica si es necesario el facultativo prescribirá antiinflamatorios, corticosteroides como lubricantes oculares para reducir la sensación de sequedad ocular. Sin embargo, si con el tratamiento anterior no se consigue detener su progresión, existen otros que pueden ser efectivos como el tratamiento mediante infiltración con fármacos, o proceder a su extirpación. No obstante, normalmente no es necesario extirpar la pinguécula debido a que en la gran mayoría de ocasiones con el tratamiento farmacológico suele remitir.

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