De la radiación ultravioleta procedente del sol, únicamente el UV-C es bloqueado por la atmósfera terrestre. Sin embargo, la radiación UV-A y UV-B por el contrario sí que penetran en la atmósfera, y como es conocido debido a su corta longitud de onda su energía es superior en comparación con la luz visible. Especialmente en verano, es necesario protegerse la piel de la radiación ultravioleta con cremas de factor solar adecuado cuando acudimos a lugares de playa para broncearnos, realizar deporte u otras actividades. Sin embargo, además de utilizar cremas con un factor de protección solar adecuado, la visión también se debe proteger mediante gafas adecuadas que filtren la radiación ultravioleta.

¿Qué características debe tener una gafa que filtre la radiación ultravioleta?

Para que las gafas de sol protejan adecuadamente de la radiación ultravioleta la primera recomendación es adquirirlas en establecimientos sanitarios debidamente autorizados. Todas las gafas de sol que se adquieren en establecimientos sanitarios cumplen con la normativa de la Unión Europea vigente EN 1836:1997, disponen del sello de la Comunidad Europea (CE) en una de sus varillas, como así mismo se especifica la categoría del filtro. Además, en el momento de la adquisición una pegatina en uno de los cristales indica la marca de la CE, que filtra los rayos ultravioleta (UV), la propia referencia a la normativa europea que cumple, como la categoría del filtro. En función de la actividad que se vaya a realizar es necesario escoger una de las 5 categorías existentes cuya escala oscila del 0 al 4. Así por ejemplo para lugares marítimos o de alta montaña, se recomienda cuando la exposición a la radiación solar es superior gafas de protección solar con categorías 3 ó 4. Aunque las categorías más elevadas absorberán mayor cantidad de luz, por el contrario no son recomendables para la conducción. Dichas recomendaciones son necesarias tenerlas en cuenta, porque si no se utilizan gafas de protección solar homologadas con filtro a la radiación ultravioleta pueden producirse lesiones en el globo ocular.

¿Qué lesiones puede producir la radiación ultravioleta en el globo ocular?

La radiación ultravioleta cuando no se utilizan gafas de sol homologadas puede producir diferentes alteraciones en el globo ocular, como por ejemplo en la córnea, en la conjuntiva, en el cristalino, o en la retina entre otras estructuras. Es conocido que la exposición prolongada a la radiación ultravioleta incrementa el riesgo de padecer más tempranamente cataratas como consecuencia de la opacificación del cristalino. Así mismo, la exposición a la radiación ultravioleta es muy frecuente que induzca lesiones en la conjuntiva como el pterigium o la pinguécula entre otras. Sin embargo, las lesiones por exposición a la radiación ultravioleta cuando no se utilizan gafas de sol homologadas no sólo se producen en lugares marítimos, sino que además también se pueden producir en lugares de alta montaña. Especialmente ante la presencia de nieve en alta montaña se incrementa considerablemente la exposición a la radiación ultravioleta porque la propia nieve refleja la misma como consecuencia del conocido efecto albedo. Es común que cuando no se utilizan gafas de sol homologadas con filtro ultravioleta y categoría adecuada en lugares de nieve, se produzcan patologías conjuntivales como la oftalmia de la nieve que requerirá de atención oftalmológica.

Desde la Clínica Oftalmológica Dres. Ortuño de Orihuela recomendamos para prevenir lesiones oculares en lugares marítimos o de alta montaña la utilización de gafas de sol homologadas con filtro a la radiación ultravioleta y categoría adecuada en función de la exposición solar.

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